jueves, 8 de julio de 2010

La felicidad es lo que tú decidas que sea.

Dicen que hay que tocar fondo para apreciar la vida... Quizá lo haya tocado alguna vez y por eso baño mis pensamientos de optimismo, porque sé que todos los buenos momentos compensan todo lo malo vivido. No hay nada comparado con esas ocasiones en las que te ríes tanto que crees incluso correr el riesgo de orinarte en los pantalones. Nada comparado con quedarte sentada en una roca al borde de un acantilado con los pies colgando hacia el mar, disfrutando del rugir de las olas mientras se pone el sol y comienzas a sentir el frescor del anochecer. Nada como que se te caigan las lágrimas de alegría por haber conseguido alcanzar tu sueño más preciado. Nada como sentir el viento acariciando tu piel, nada como las gotas de agua recorriendo cada rincón de tu cuerpo. Nada como un abrazo, un beso, una mirada de complicidad, una sonrisa dirigida sólo a ti. Nada como sentirte querida y querer a los demás. Nada como crecer día a día, madurar, amueblar las bases de tu personalidad. Nada como vivir.

3 comentarios:

  1. Se me han saltado las lágrimas...pienso exáctamente como tú! Por cierto, me ha encantado tu perfil. Qué bonito escribes!! :):)


    Allanita

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  2. me encanto y de verdad hay que vivir la vida al maximo y tratar de ser felices me alegra este lindo recordatorio para no deprimirme...

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  3. Muchas gracias :) Por eso lo escribí, para no dejar de sonreir nunca. Un beso!

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