miércoles, 6 de marzo de 2013

Un rayo de sol, uoh oh oh!

Hoy me siento bien, completa, llena por dentro y radiante por fuera. Si tuviera confianza con vosotros bromearía sobre el doble sentido de la palabra llena porque me encanta bromear sobre esas cosas, aunque much@s os escandaliceis. No, no, tranquilos. No tengo todos mis agujeros llenos en estos instantes. No os pongais nerviosos, cada cosa a su tiempo.

Bueno a lo que iba, que yo me desvío fácilmente del tema. No sé qué bicho me ha picado, pero noto unas ganas irrefrenables de mostrar todo lo que quiero a las personas imprescindibles en mi vida. Estoy tan orgullosa de los detalles tan bonitos que les voy a hacer a mis padres que me muero de ganas por contarlos a los cuatro vientos, así que ya os los iré descubriendo a medida que vayan llegando a manos de sus dueños.

¿Habrá sido esta racha repentina de sol? Mira que no me gusta el sol, pero tiene un no sé qué que qué sé yo que me sube la bilirrubina. Siempre que no haga excesivo calor, claro, que sino me derrito. No porque sea un bombón, sino porque estoy hecha más bien de hielo. No, no quiere decir que no tenga corazón. Solo es que lo oculto muy bien.

Hoy me he puesto un anillo con forma de gato enrroscado en mi dedo que hacía tiempo que no me ponía. Lo compré porque me gustó y porque comprándolo ayudaba a una asociación que cuida de gatos callejeros y abandonados. Puede que haya sido eso lo que me ha activado y me ha devuelto a la chica que era no hace mucho. Tal vez sea que estoy escuchando la preciosa canción de Coldplay que habla de mis green eyes o quizá haya sido el chico que se ha estampado contra una papelera cuyo simpático amigo le ha aconsejado inmediatamente después "ten cuidado, que hay una papelera". El caso es que soy Izaskun con mayúsculas.

Con esto y un bizcocho, por el culo... Vaya, no se me ocurre nada. Hasta mañana, o cualquier otro día, a las ocho. ;)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Las opiniones siempre son bienvenidas (anónimas incluídas). Déjame la tuya aquí: